A la hora del careo final, se encontraran solos como un lobo
perdido, desencajados; aferrándose a la vida, la última instancia de todo
hombre.
Así hablo Sergio
Me gusta estar al lado del camino...
Si a dios le dieran ganas de escupir sobre aquellos hombres
que desafían al destino por un amor el cual solo es una quimera angustiosa,
desentrañaría sobre mi rostro su magna flema, luego me sometería bajo el influjo
de esta. Arrodillado sobre el pavimento desglosare en parte alguna su gargajo,
con mi campo de visión ya libre de mucosidad, atisbare por encima de su hombro
y cara a cara, sin temor, mirare a los ojos del redentor, ejerciendo mi yugo
sobre “el enigma inventado” aturdiré sus sentidos con mi posición nihilista, desarraigando
las creencias más desbaratadas del acervo de la gente, dejara de existir.
Comenzará la antípoda de su hegemonía.Designed with the special support by Maiahost and their Ultra-Fast Semi-Dedicated Servers